La varicela o lechina como suele llamársele en Venezuela, es una infección vírica contagiosa que produce una erupción característica con comezón y formada por grupos de manchas pequeñas, planas o elevadas con ampollas llenas de líquido y costras.
¿Cómo se transmite la varicela?
La varicela es trasmitida por el contacto directo con alguna persona que tenga la erupción de la varicela antes de que forme costra. También es trasmitida a través del aire por descargas de la nariz y garganta de una persona infectada al toser, estornudar, hablar ó reír. Otra manera de contraer varicela es tocando los artículos que fueron usados recientemente por la persona infectada ó que contengan sus secreciones.
¿Cuáles son los síntomas de la varicela?
Los síntomas iniciales incluyen fiebre repentina, malestar general y la aparición de unas manchas rojizas. El brote se inicia con la aparición de manchas pequeñas distantes unas de otras y en número variable, que cubren preferentemente el cuero cabelludo y el tronco para luego extenderse al resto del cuerpo.
Estas lesiones también pueden presentarse en la boca, en la conjuntiva del ojo y a nivel genital.Éstos son seguidos rápidamente por una erupción de ampollas con comezón a lesiones sobreelevadas de la piel (pápulas), luego a cavidades llenas de líquido (vesículas), posteriormente se llenan de un material purulento (pústulas), y por último, a la formación de costras en el cuerpo.
¿Qué tan pronto después de la exposición aparecen los síntomas?
Los síntomas comienzan entre los 14 y los 21 días después de la infección. En los niños, la enfermedad empieza con un período de uno a cinco días de ligero malestar,
con inflamación de ganglios del cuello y de la nuca y, en algunas ocasiones, dolor en las articulaciones.
La garganta no se inflama pero se pone roja al inicio de la enfermedad. En los adolescentes y adultos, estos síntomas precoces pueden ser muy leves o incluso no producirse en absoluto.
También aparece una erupción leve que dura aproximadamente tres días, la cual empieza en la cara y el cuello y rápidamente
se extiende hacia el tronco, los brazos y las piernas. A medida que aparece, la piel enrojece, particularmente en la cara.
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También aparecen manchas rosadas en el paladar, que después se funden hasta conformar una placa rojiza que se extiende hacia la parte posterior de la boca.
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El diagnóstico se basa en estos síntomas típicos. Sin embargo, muchos casos de varicela se diagnostican erróneamente o son leves y pasan inadvertidos
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Complicaciones que se asocian a la varicela
Los niños habitualmente se recuperan de la varicela sin problemas, pero no es raro que un niño llegue a presentar de 250 a 500 ronchas, cualquiera de las cuales puede infectarse o dejar cicatrices permanentes.
Cada vez más niños desarrollan infecciones graves de la piel causadas por estreptococos del grupo A, después de padecer varicela.
Algunas de estas infecciones pueden tener consecuencias graves. Dentro de las complicaciones menos comunes en los niños se encuentran el síndrome de Reye (una condición rara del cerebro), p&eaute;rdida del equilibrio y neumonía.
Sin embargo, la varicela puede ser grave o incluso mortal en los adultos y sobre todo en personas (niños o adultos) con un sistema inmune deficiente.
En los adultos, la neumonía es la complicación más común de la varicela y se presenta en casi el 20% de los adultos infectados.
La varicela severa puede ocurrir en los bebés recién nacidos en quien sus madres no la han padecido y se exponen a la varicela entre cinco días antes y dos días después del nacimiento. Las personas con sistemas inmunes débiles ó quiénes están tomando drogas que suprimen su sistema inmune están en alto riesgo de desarrollar una forma severa de varicela.
Si una persona contrae varicela, ¿le puede repetir el virus?
Una persona que ha tenido varicela desarrolla inmunidad y no puede contraerla de nuevo.
Sin embargo, el virus de la varicela zoster permanece inactivo en el cuerpo tras la infección
inicial de varicela y a veces se reactiva más tarde, causando herpes zoster.
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Medidas preventivas
Existen vacunas eficaces, seguras y bien toleradas que protegen contra la varicela. La inmunización con la vacuna contra la varicela se realiza entre los 12 y 18 meses de vida.
Cuando se desconoce si un adolescente ha sufrido varicela, se le puede extraer sangre para verificar si es susceptible a la enfermedad y, en caso afirmativo, se le debe administrar la vacuna. Esta vacuna es ampliamente recomendada en la infancia.
La inmunoglobulina de varicela zoster (IGVZ) puede modificar la gravedad de la enfermedad, o prevenirla, si se aplica dentro de las 96 horas después de la exposición al virus. En general, esto se reserva para individuos de alto riesgo debido a que la enfermedad es usualmente benigna.
Los individuos de alto riesgo son aquellos sin antecedentes de varicela y que sufren de alguna condición (tal como el sistema inmunodeprimido, quimioterapia, SIDA, leucemia, linfoma o trasplante de órgano), y han estado expuestos a la varicela.
Su médico es quien mejor le puede orientar sobre la conveniencia y uso apropiado de estas vacunas.
Si ya contrajo la varicela debe permanecer en casa por cinco días después del principio de la erupción de la varicela ó hasta que las lesiones se conviertan en costras.
Las personas con sistemas inmunes débiles deben tener cuidado particular de no entrar en contacto con enfermos con varicela.
Debido al riesgo de infección bacteriana, es importante lavar a menudo la piel con agua y jabón, mantener las manos limpias, las uñas cortas para minimizar el rascado y la ropa limpia y seca.
Se debe acudir al médico si las lesiones de la varicela tienen pus o aparecen infectadas, en caso de dolor de cabeza, letargo, sensibilidad a la luz, o si persiste la fiebre.
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